Por Analía Yoma
La identidad de género, la vivencia interna e individual que todas las personas tienen no comienza en la adultez, inicia en la infancia y se desarrolla a lo largo de la vida. Esta vivencia no se cuestiona cuando está dentro de los mandatos culturales que asigna roles en tanto mujeres y varones heterosexuales y son cumplidos.
Hasta no hace mucho, el celeste se asociaba a los varones y el rosa a las niñas, esquema binario que se traslada a los juguetes, las ropas y lo esperable en la vida adulta. La sociedad, sin embargo, es mucho más diversa que ese esquema y muchos de esos estereotipos están en disputa, en tensión para construir una sociedad más inclusiva.
En Rumi Punco, una localidad ubicada al sur de Tucumán nació Félix CeCe, varón trans que desde niño no dudo de su vivencia interna en un contexto que debía afrontar la adversidad aun siendo niño. Hoy vive en Aimogasta, trabaja en una empresa y acaba de firmar para jugar en el Club River Plate de la Liga Aimogasteña.
“No es una moda como se piensa” dice Félix Cece a El Péndulo sobre la identidad de género de personas trans y da cuenta en su relato la importancia de la vivencia en la infancia porque provoca procesos de exclusión. Siempre se sintió un varón y le gustó el fútbol. Padeció los comentarios discriminatorios, las burlas, porque “no encajaba” en lo esperable. Su mamá recibía comentarios sobre sus elecciones en la niñez, contó. Y además del fútbol, a los 11 años ya ayudaba a su papá en las tareas de electricidad y de a la construcción.
Llegó a La Rioja para trabajar en una empresa y comenzó a pensar en su proceso de transición y tenia de nuevo el miedo al rechazo y a la discriminación es determinante. “A los 18 años empecé a tener mas acceso a la tecnología porque no teníamos tanto conocimiento e información. Viajaba a jugar el fútbol y veía como se hablaba del tema. A los 22, ya me había ido de la casa de mis padres y era algo que postergaba por la familia y la sociedad. Luego, cuando estoy en la empresa me da miedo a la situación”, relató sobre como vivió el proceso previo a la decisión que llego antes de la pandemia.
“Es ahora o nunca y la vida es un instante, conocí una doctora que me ayudó y comencé el tratamiento”, contó y el paso siguiente que debía dar era comunicarlo en la empresa porque la transición también incluye el cambio registral. “Hablo con la empresa y me dijeron que lo importante era mi desempeño”, recordó agregó: “Queremos un trato igualitario y tener las mismas posibilidades”.
Félix se convirtió en el primer varón transgénero que firmó para jugar en el Club River Plate de la Liga Aimogasteña de Fútbol y marcó un momento histórico de inclusión en el deporte a nivel provincial. Consecuencia de esto, varias personas se comunicaron con él. “la inclusión tiene que estar en el deporte, en la escuela. Somos una sociedad en la que los prejuicios siempre están. Hay prejuicios por si sos flaco, gordo, alto, bajo, siempre van a estar pero hay que animarse”, afirmó desde un lugar optimista pero con la comprensión que aunque hay avances todavía queda mucho por hacer.





