17 años sin Peli Mercado

Verónica Caliva

Periodista
Licenciada en Comunicación Social – UNLaR

Verónica Caliva

Periodista
Licenciada en Comunicación Social – UNLaR

Ramona Nicolasa Mercado desapareció el 26 de abril de 2005 en la ciudad de La Rioja. La investigación del caso actualmente se encuentra paralizada y la sociedad sigue exigiendo que se dé con su paradero. ¿Dónde está Peli?

 

Un eterno recuerdo

Es martes 26 de abril de 2005, el reloj marca las 19. Afuera hace frío, mucho frío. Ramona Nicolasa Mercado, alias “Peli”, oriunda de Patquia, vive junto a su familia en el barrio El Sembrador de la capital riojana. Hace un momento regresó del colegio, cursa noveno año en la escuela Nº369 “Maestro Humberto Pereyra” que se ubica a pocas cuadras de su casa.

“Ramona prefirió siempre que le digan Peli, como le decimos todos quienes la conocemos” dice María, su abuela materna. Peli tiene 14, pero su contextura robusta y su metro sesenta hacen que aparente más edad. El horario es el indicado para el ritual de la merienda, “Peli, era de buen comer, de muy buen comer” recuerda entre risas María.

Esa tarde, Peli merendó y se preparó para ir a la casa de su abuelo que vive a unas cinco cuadras, porque tenía que devolver unas cosas que le prestaron sus tías. Pero nunca llegó a destino, y tampoco regresó.

Ya son casi las 21, además de frío, afuera también está oscuro. Los teléfonos de sus familiares comienzan a sonar, nadie sabe a dónde está y las luces se volvieron insuficientes para recorrer cinco cuadras que de repente se transformaron en un laberinto que todavía no se puede descifrar.

Desde aquel día, desde aquella tarde, desde aquel abril, desde hace 17 años; pegatinas, voces y pies que marchan, repiten: PELI MERCADO PRESENTE, AHORA Y SIEMPRE.

 

 

El desconsuelo

Era un domingo del año 2017 y hacía calor, cuando don Juan Carlos Yacante -abuelo materno de Peli, fallecido el 31 de enero de 2019- se encontraba en la vereda de su casa, en el barrio Juan Melis de la ciudad Capital, dispuesto a recordar, una vez más, a su nieta y la lucha que encabezó durante sus últimos años de vida para encontrarla.

Con un relato tembloroso, en ese momento, sostuvo que ya no tenía lágrimas para llorarla. En la piel de Carlos se reflejaba los incontables intentos que hizo para exigir justicia y que se dé con el paradero de Peli; pero, lamentablemente, se fue de este mundo sin encontrarla.

Entre todas las situaciones a los que se enfrentó, agotando incluso todos los recursos que estaban a su alcance, Carlos sufrió un ACV, lo que le impidió seguir marchando en las calles, golpear puertas, viajar a otras provincias detrás de pistas, presentar notas y hacer todo lo que venía haciendo con el propósito de traer a su nieta de regreso a casa, en donde su familia, y una comunidad entera, aún la esperan.

Aún así, como podía, desde su lugar, seguía exigiendo que no se dejara de investigar la causa considerada como un posible caso de trata de personas con fines de explotación sexual; pero, en el año 2019, después de su fallecimiento, la investigación volvió a foja cero, y quedó paralizada.

Peli Mercado de niña, en un acto escolar junto a su familia

“Nos quedaron los recuerdos que siempre están presentes en nuestras conversaciones. Era tan picarona, que hablar de ella nos hace reír”, dice María mientras reconstruye los hechos de aquella noche larga y fría, que jamás olvidarán.

Además, recapitula la historia, sin lograr entender la ironía de la vida, mientras hace alusión a que su nieta fue adoptada cuando era una beba, por su hija Beatriz. “La mamá biológica de Peli dijo que no había problema de que la adoptara, que si la quería que se la daba. Entonces mi hija nos llamó y nos avisó que llevaría una niña a Patquia, todos nos encariñamos con ella y la criamos como una hija más”, comenta María a la vez que emocionada remarca: “nos la regalaron sin pedirnos nada a cambio y casi de la misma manera nos la arrebataron”.

Faltaba un año para que Peli cumpliera 15, y su prima Sara dice que anhelaba tener una fiesta. “Ella quería comenzar con la organización cuanto antes, ya tenía pensado cómo quería que sea su vestido. Cuando llegó esa fecha fue muy triste para toda la familia, como lo es cada cumpleaños sin su presencia”, expresó.

Peli Mercado (medio) junto a sus primas

En el año que cumpliría 31 años, Peli Mercado sigue sin ser encontrada.

Además de festejar sus 15 años y de bailar folclore, soñaba con recibirse de profesora de matemática. De hecho, migró de su lugar de origen hacia la capital con el propósito de culminar sus estudios secundarios; y, posteriormente, pensaba inscribirse en el Profesorado de Matemática.

Peli Mercado, vestida con su ropa de folclore

“Tengo la esperanza que va a llegar, que va a volver. Nosotros la esperamos en cada fiesta de fin de año, cada vez que se acerca su cumpleaños, porque a ella le gustaban mucho las fiestas. ¿En dónde estará mi hija?”, se pregunta su abuela María y sostiene firme: “desde donde estemos, y como podamos, seguiremos pidiendo justicia por mi nieta; seguiremos preguntándonos: ¿En dónde está Peli Mercado?”.